|
|
Era domingo y después de un espléndido desayuno que Annetjie y Baby nos habían preparado y al que se unieron Donovan y Ania nos dirigimos al aeropuerto intenacional de Ciudad del Cabo. Aunque intenté sacarle una foto al cartel que anuncia los días que quedan para el mundial del 2010 no pude hacerlo.
A la hora de facturar y como Héleon estaba aparcando el coche no nos dejaron hacerlo hasta que no estuvimos los tres juntos porque además necistaban la tarjeta de crédito de Héleon. Menos mal que el aeropuerto estaba bastante tranquilo porque las salidas de los vuelos transoceánicos es por la tarde y nuestro vuelo salía a medio dí. Estaba casi todo cerrado. Nosotros quisimos comprar dólares y por esperar a estar dentro no pudimos.
El vuelo de SA Express es cómodo y familiar. El avión tiene 50 plazas porque es el de mayor tamaño que puede aterrizar en Walbis Bay. El vuelo dura dos horas, te sirven comida y bebidas por lo que se hace corto. Como estuvimos jugando a las cartas se hizo más corto aún.
A mitad de camino se comienza a divisar el desierto de Namibia el cual ya no dejamos de ver hasta que se llega al destino puesto que el mismo aeropuerto está localizado en mitad del desierto.
Allí nos estaban esperando Louise y Jan con un coche y Héleon alquiló otro para poder desplazaros a la mañana siguiente hasta Whindoek. LLegamos a casa de los padres de Héleon y poco a poco fue llegando todo el resto de la familia: Jacques y su novia Lou Ann, Trevor y Mel, Heidi con Jessie y Michael y con una tarta de fresas y chocolate que estaba buena hasta en la foto ¿verdad?. Allí estuvimos un buen rato dando buena cuenta de la tarta y tomando café hasta que poco a poco todos se fueron yendo para la cena.
Fue entonces cuando Jacques me invitó a dar una vuelta en su moto. Lou Ann nos estuvo sacando algunas fotos y la verdad es que pasé algo de miedo porque las carreteras están llenas de arena del desierto y la moto se desliza más de lo normal, pero estuvo bastante bien. Después nos arreglamos para la cena.
A la cena fueron todos los mayores, incluyendo a Steven, el marido de Hedi pero no los niños. El motivo de la misma era doble: darnos la bienvenida y celebrar todos juntos el pasado 40 aniversario de Trevor. Así que hubo discursos y brindis a lo largo de la misma.
La cena fue en el Hansa Hotel de Swakopmund y entre los menús hubo degustación de diversos tipos de carne, entre ellos de zebra, la cual nunca la había probado y la que me sorprendió. Después pasamos al bar a tomar una copa de Amarula que está mucho mejor que el licor digestivo que me dieron a probar después de cenar que se llama Unterwegs y que tiene 44 grados y que no me gustó para nada.
Después regresamos todos a Walbis. Al día siguiente había que madrugar puesto que había que salir temprano para el aeropuerto de Whindoek (Eros), que es el antiguo y el más pequeño.




previous travel blog entry
Would you like to comment or ask a question?
Sign up for a free account, or sign in (if you're already a member).