|
|
El Lodge nos ofrecía en un salón especialmente preparado para ello un pedazo de desayuno que no se podía perder... desde carne de avestruz hasta huevos revuelto. Mi desayuno duró más de media hora y teniendo en cuenta de que no sé si habría almuerzo hice más que un desayuno un "brunch".
Después del desayuno fuí a la tienda - museo. Primero dí una vuelta por el museo donde estaban no sólo los típicos recuerdos de cualquier lugar turístico sino algunas fotografías y comentarios de como había surgido la Reserva Turística y de cómo se habían producido las conversaciones para la independencia de Namibia.
Compré unas cosillas y me dirigí con toda la compra a la habitación.
Mientras Caroline y Jacques estaban en la piscina nos avisaron de que los hipopótamos estaban en el lago de la entrada. Desde un lugar privilegiado pero seguro estuve contemplándolos un buen rato y sacando fotos. Cronometré 25 minutos bajo agua uno de los ratos que estuve contemplándolos.
Después me fui un rato a la piscina antes de meterme en el jacuzzi de la habitación. Era la primera vez que entraba en uno y la verdad es que no me volvió loco pero por lo menos me relajé un poco antes de que saliera el camión para realizar el safari fotográfico.
Poco antes de las cuatro me dirigí al salón para tomar un café y pasteles antes del safari. Allí estaba Louise hablando con un señor holandés que trabajaba en la Oficina de Patentes de la UE y ante mi sorpresa me ofreció un trabajo en La Haya ó Münich. Yo no sabía si hablaba en serio ó si me tomaba el pelo pero no volvió nunca a salir la conversación por lo que siempre me quedaré con la duda.
A las 4 habíamos quedado en la puerta de la reserva y un camión especialmente preparado para ello nos esperaba allí.
A la hora en punto estábamos todos los que íbamos a ir. El camión tenía los asientos ladeados para que la contemplanción de la naturaleza y de los animales fuera más cómoda. El chófer del camión nos iba expicando también las diversas especies que nos encontraríamos por el recorrido.
Lo primero que vimos fue una gran variedad de antílopes ó gacelas . Entre ellos orix, sprinboks y otras especies de gamos que eran las que parecía que sólo íbamos a ver.
De repente pudimos ver algunas avestruces y una especie de búfalo africano. Yo tenía la ilusión de ver jirafas pero no pudimos verlas sino de lejos en esta primera parte del trayecto.
El chófer nos llevó a un sitio donde sabía que había una familia de rinocerontes blancos, animales bastante mansos y que permitían el que nos acercásemos mucho más que otros animales. Es curioso pero aunque parezca mentira el hipopótamo es mucho más peligroso que el rinoceronte blanco, que no el negro.
Después de allí hicimos una breve parada donde nos ofrecieron un jugo de naranja y hecho el descanso continuamos nuestro viaje, con una pequeña decepción pues seguíamos sin ver jirafas... Que por fin aparecieron en el último trayecto!!! Estuve un buen rato sacándoles fotos y ya de vuelta tuvimos la suerte de ver una pareja de avestruces con polluelos, algo bastante difícil de ver.
El único animal que no pudimos ver fue el elefante que estuvo bastante escondido durante toda la expedición.
Poco más tarde de las 7 estábamos de vuelta en la reserva con poco tiempo para prepararnos para la cena.
En la cena tuvimos todo tipo de carnes, desde orix a avestruz y desde sprigbok a kudu. Con el postre tuvimos un pequeño percance y es que se olvidaron de sacarlo del frigorífico antes y a la hora de servirlo no había manera de cortarlo, así que nuestro amigo el holandés hizo todo un numerito hasta que logró cortar algo.
Después de la cena fuimos a tomar una copa al bar y rápidamente nos retiramos a una habitación para jugar a "Pick up 5". Cuando terminamos todos nos fuimos a descanar.
Había sido otro día lleno de emociones y estábamos bastante cansados.




previous travel blog entry
Would you like to comment or ask a question?
Sign up for a free account, or sign in (if you're already a member).